Espinaca. La espinaca mejora la memoria, elimina los radicales libres y fortalece el corazón gracias a su alto contenido de antioxidantes. Contiene vitaminas B6, A, K y C. Entre sus nutrientes también se encuentran niacina, hierro, magnesio, potasio, zinc y calcio.
Limón. El jugo de limón ayuda en problemas renales, especialmente en la formación de cálculos, reduce el riesgo de infarto, es útil contra el cáncer, mantiene la presión arterial bajo control y previene el estreñimiento. Contiene minerales como zinc, cobre, calcio, riboflavina, potasio y vitaminas A, E, C y B6.
Sandía y melón. La sandía es una fruta con un alto contenido de agua, hidrata y produce sensación de saciedad. Tanto la sandía como el melón ayudan a eliminar toxinas del organismo. Son alimentos alcalinos con un pH de 8,5.
